Claves para el teletrabajo

En cuarentena descansar es una cosa, teletrabajar otra, y cuidar del hogar y los niños y dependientes otra distinta. Aunque ya compartimos unas rutinas generales para llevar mejor el confinamiento hoy nos enfocaremos en cómo llevar el teletrabajo de manera eficiente y saludable. (vamos de lo más práctico a lo más profundo)
1) Hazte un horario de actividades, siéntate a pensar sobre él, y luego cúmplelo.
a. Según tus circunstancias, por ejemplo, si tienes hijos, te conviene pensar en sacar horas de alto rendimiento, en momentos donde los niños no necesitarán atención tuya. Si sois varios mayores, podéis organizaros por relevos, pero es importante que los niños sientan que hay alguien en el barco, gobernando, de igual manera que es importante que garantices tu plena atención el tiempo que trabajes. Tengo una clienta escritora que normalmente trabaja de noche, mientras que los niños están dormidos. No deseches trabajar algunas horas al menos en horarios raros, si así te garantizas mejor rendimiento, y posterior atención al hogar, aunque si necesitas conectar con clientes y otros colegas, probablemente ésta es una solución parcial, que debas indicar en tu firma, para que los otros no esperen una respuesta inmediata.
b. Incluye en el horario, espacios para comer, quizás cocinar (os podéis turnar si sois varios), hacer algo de deporte que active tu cuerpo y mente.
c. Pon un límite horario a tu dedicación laboral, incluso si no coincide con el rendimiento que tenías en la oficina, , y ponte una hora concreta donde desconectar y entregarte al descanso, ocio y aburrimiento si cabe, que también es importante. Mañana será otro día, y debes presentarte fresco para hacerlo más rápido. El efecto over-stretching de que el trabajo lo ocupe todo, es altamente improductivo y generador incluso de estrés crónico, del que puedes tardar años en recuperarte (lo digo por experiencia).
2) Duerme tus horas, levántate y aséate.
3) Es tu responsabilidad crear un Best Place to telework, cuídalo, prepara el espacio para poder trabajar bien, limpieza, luz natural y silencio si es posible. La cama o el sofá no es ergonomía.
4) Si tienes video conferencias asegúrate de que el sonido y la luz son buenos, prepara unos casquitos, y no te sobre adaptes si la señal no es buena, sé natural y avisa de que no puedes oír o ver bien. Encuadra bien la imagen para que se te vean los gestos, y si trabajas con el teléfono ponlo a la altura de la cabeza (una pila de libros vale). No porque tengas una tele inteligente enorme donde tú ves bien desde el sofá significa que la imagen el otro percibe sea buena, cercana, donde pueda entender lo que te pasa (por experiencia sé que, el otro lo que ve es a alguien al fondo en un sofá, con mala imagen y sonido). Despídete con la misma calma y atención con la que lo harías en la vida real. Un click antes de tiempo, puede ser recibido como una falta de consideración. Cuida el clima virtual como el real, con inteligencia emocional.
5) Come bien, mal alimentarse no puede ser en ningún caso, una rutina. Ataca tu energía y genera enfermedades y bloqueos en el segundo cerebro (el estómago).
6) Ponte un tiempo de lectura o visionado de información que no supere más de un tercio de tu jornada. Menos es más, sé selectivo con tus fuentes de información, para no intoxicarte con desinformación o basura emocional, que te coloque en un lugar de miedo, víctima, ocio, etc.
7) Después de recopilar la información, digiérela sacando conclusiones para ti, para lo tuyo. ¿Qué puedes hacer hoy con lo que está pasando?
8 ) Ejecuta aquello que esté en tu mano, resuelve temas concretos. Planificar temas abstractos está bien, es mejor que correr en direcciones equivocadas, pero al final del día también necesitarás irte a la cama con sensación de haber hecho cosas concretas.
9) No estás solo. Pide ayuda dentro de tu empresa, a nivel vertical y horizontal, y también fuera, a nivel institucional o entre empresas. La crisis puede ser un buen momento para alianzas. Construye vínculos fuertes con tus equipos, clientes, proveedores, dale tiempo a diario, desde una inteligencia emocional.
10) Da las gracias, o al menos siéntete agradecido, por todas las personas que permiten que tu vida laboral sea posible y que te ayudan en esa labor.
11) Sé impecable, haz lo tuyo lo mejor que puedas y retírate, sin esperar que eso se plasme en ningún logro concreto en el corto plazo. Aprende a trabajar fuera de la imagen del éxito, te apuntalará durante la crisis, y te fortalecerá para cuando salgas de ella.
12) Aprende a liderar virtualmente con serenidad en estos tiempos de crisis: la gente no necesita que le alarmen más ni le crispen, ya rebasaron el nivel de saturación en ese sentido. Necesitan una presencia fuerte, sólida y serena, que gobierne bien sus emociones, que les ayude e inspire para sacar lo mejor de esta situación.