Claves para la teleterapia para terapeutas y pacientes.

Teleterapia: claves para terapeutas y pacientes.

En vista de la crisis actual, que aísla a la gente, con diferentes grados de estrés, ansiedad, depresión, angustia, miedo, hostilidad, incluso paranoia, quiero compartir lecciones aprendidas durante muchos años de teleterapia para que terapeutas y pacientes, se atrevan a romper prejuicios y resistencias a un cambio tecnológico necesario para todos en estos momentos.

Manual de uso óptimo de la teleterapia:

1- Focaliza la atención: estate a lo que estás. No cuentes tus problemas mientras que pones lavadoras, cocinas y ayudas a los niños a hacer los deberes. Por las mismas, tampoco debes escuchar a un cliente haciendo eso, ni mirando Facebook, por ejemplo.
2- Si es por teléfono (audio) y no estás confinado, un paseo por el parque mientras que hablas es interesante, porque caminando se ponen los problemas a andar, si no hay viento, que produce mucho ruido. La video conferencia desde la calle suele traer muchos problemas de luz, ruido y distracciones.
3- En casa, prepárate para una cita como si fuera en una consulta. Aséate como modo de romper la rutina y desidia de estar en casa (vale para las dos partes), y ten preparado un lugar con intimidad, donde poder hablar sin interferencias.
4- Ten a mano unos auriculares, evitarán que se te caliente la cabeza con el teléfono en la oreja, y tendrás más intimidad, si hay gente en casa. Comprueba que los auriculares funcionan bien antes de empezar o ten otro juego a mano.
5- Aprende a gestionar los tiempos en las agendas y hazlos respetar: tener la sesión telemáticamente no implica que la puedas cambiar en el último segundo. Además, tener gente en otros lugares del mundo implica en ocasiones dar terapia a las 7 de la mañana o diez de la noche. Es cierto, que al mismo tiempo, el hacerlo desde casa, lo hace posible.
6- De la misma manera, las personas con niños a cargo, por ejemplo, pueden tomar o dar el servicio, sin necesidad de que nadie se encargue de ellos. Para ello deben tener la tranquilidad mental de que los niños no van a sufrir un accidente: apaga el fiego de la cocina, mete al niño pequeño en un parque de donde no pueda salir, cierra la puerta de casa con llave… así, podrás entregarte a tu sesión con tranquilidad y concentración.
7- No te cortes de cara a pedir que el otro se ponga en condiciones buenas para la comunicación. Si es con imagen, pide que el otro tenga luz en la cara y que intente poner la cámara a la altura de los ojos y una distancia cercana. Con respecto al sonido, no te sobreadaptes a un sonido deficiente porque pasa factura. Es mejor aclarar que no estás cómodo, y solucionarlo antes de seguir. Para ello, es mejor dejar unos minutos de margen, por si se debe demorar la sesión.
8- La situación de vulnerabilidad y exposición con la que uno llega y se va de terapia es tal, que merece la pena un cuidado y atención especial en esos instantes (incluso si como terapeuta o paciente ya estás cansado). La tecnología corre el riesgo de volvernos más eficientes y menos humanos, sobre todo en el contacto y despedida con los demás. Cortar una sesión o incluso una relación terapéutica con un click es dramático e inútil para tantas situaciones que deben ser maduradas y sostenidas en el encuentro con el otro, donde aprender tantas cosas (terapeutas y pacientes). Date tiempo para cerrar la sesión, hacer conclusiones y despedirte con cuidado.

Espero que haya aportado, ahora lanza tu red de apoyo en esta situación si eres terapeuta, o toma tu apoyo si eres un cliente. La vida no es tanto de dar y recibir, como dar y tomar, y aquí tienes un servicio cercano y versátil que tomar.
Jorge Urrea es terapeuta, gestor de crisis, escritor, y conferenciante.
www.psico-tao.com
cita por teléfono 669075898