EMPODERAR O VICTIMIZAR

Empoderar o victimizar
Jorge Urrea

Durante años he trabajado con mujeres, desde terapia con víctimas de violencia de género hasta coaching con altas directivas. Con las víctimas he escuchado el dolor de tantas heridas, reconstruyendo la autoestima, la autoimagen, la autoeficacia, la capacidad de volver a sostenerse sobre sus piernas. Con las directivas he hecho el mismo proceso, pero ha habido más esfuerzo en determinar lo que se perdieron de camino, a lo que en realidad no quieren renunciar, y cómo hacer carreras de alto rendimiento sostenibles, donde lo afectivo ocupe el espacio que también necesitan. Sin embargo, al profundizar el proceso ha sido parejo, llegando a lo mismo, y empoderando a la mujer, cuando, por ejemplo, quiere ser madre, y no se lo permiten como alta directiva (igual que en otros niveles).
El feminismo más notorio (el que preconizan los mass media) busca compensación por injusticias históricas y actuales, y no les falta razón, pero con el paso del tiempo, observo el efecto del trabajo institucional, como un movimiento pendular de un extremo al otro, con un efecto perverso que lejos de disminuir la violencia, refuerza el odio y el enfrentamiento entre sexos, perpetuando el conflicto y la herida, que no para de manar, no solo porque se sigan cometiendo atropellos todos los días, que no lo dudo, sino porque se fomenta la visión sesgada de la mujer como víctima y el hombre como malvado, y sobre todo se fija la atención constantemente en la carencia en lugar de focalizar la atención en lo que sí que se puede, en multiplicar el poder personal y los aliados.
Desde mi propio lugar en el sistema, que es el de sanador y empoderador, como terapeuta y coach, quiero dejar claro que la última salida no es la victimización, como muchas mujeres poderosas también advierten.

https://elpais.com/elpais/2018/03/05/opinion/1520273619_739464.html

A un nivel público, los poderes deben garantizar el siguiente proceso de sanación individual-social para poder pasar página: Verdad (que se reconozca lo que pasó), Justicia (cumplimiento de penas), Reparación (la solicitud de perdón y pago de compensaciones económicas, que aunque no compensen nunca, son en si un gran reconocimiento), y por último pero no menos importante, Garantía de no Repetición, la gran asignatura pendiente de nuestros poderes y sociedad, y en la que quizás la tecnología y la inteligencia artificial puedan ayudar de cara a prevención y eliminación del crimen,

Volviendo a mi esfera de trabajo, quiero adviertir que perpetuar la autoimagen de víctima, acostumbrándose a privilegios (la desigualdad ante la ley lo es), o lo que es peor todavía, minusvalorar o incluso humillar a la otra persona, NO es un camino de sanación, empoderamiento ni manera de conseguir la paz, ni individual ni social. Esos caminos solo conducen a la falta de fe en una misma en primer lugar, y en la psicopatización en el segundo donde, como vemos en las guerras, víctimas se convierten en agresoras, y se siguen viviendo como víctimas. Ten cuidado si eres un profesional asistencial de la abogacía, psicología, medicina, etc. No se debe armar al cliente para ir a golpear al sexo contrario, con mentiras y abuso de ley. La violencia solo genera violencia.

Reviso mis propias palabras y me doy cuenta de que debo explicar todos los conceptos que manejo desde el principio, para evitar malas interpretaciones:
Escuchar el dolor de las heridas: trabajo psicológico necesario. La persona que sufre necesita expresar, y que alguien le acompañe, vea y escuche. No estás sola, te escucho, te acompaño y te limpio las heridas. Este espacio es absolutamente necesario en etapas iniciales de un proceso terapéutico. En este sentido, las manifestaciones masivas, son catárticas, porque expresan dolor real, y son escuchadas por muchedumbres, lo que genera una sensibilización que permea clima y cultura (aunque desgraciadamente, los asesinos no escuchen).

Reconstruir la autoestima y el autorespeto
: tolerancia cero a la violencia y el maltrato. Solo podemos gestionar las situaciones, nunca cambiar a las personas, que solo cambian si lo desean y con mucho trabajo personal detrás. Debemos entrenar a las personas en la gestión de las situaciones. Defensa personal, comunicación no violenta, inteligencia emocional y desarrollo de la empatía. Los golpes no son demostraciones de amor tordu, enfermo- No hay amor enfermo, no hay amor en los golpes. Si me quiero no tolero que me agredan de ninguna manera. Mi compromiso ante todo es conmigo, de autocuidado y autorrespeto. ¿Me amo? Anclar la autoestima a una sensación de fortaleza interna, nunca a una imagen.
Autoimagen: limpiar el espejo en el que me miro. Yo valgo mucho más y mucho menos que los referentes sociales en los que me muevo. Soy mucho más que mi valía en términos de estudios, capacidad de generar dinero, aprecio social, parental, educativo… Mi trato conmigo mismo debe ser sagrado. Sea cual sea tu religión o espiritualidad, trátate de manera sagrada. Todavía hay prejuicios en contra de muchas identidades, incluso dentro de las mismas etnias: por ejemplo, existe un lucrativo negocio de cremas blanqueadoras, para parecer menos negro, que por cierto tiene alto riesgo de producir cáncer de piel. Un thriller horrible con éxito mundial, como el del cantante.

Autoeficacia: término relativo a lo que yo creo que hago bien. Si durante años las mujeres se pensaron como amas de casa, maestras, enfermeras o costureras. Hoy el acceso a la educación les permite reprogramarse, ampliando sus horizontes y capacidad de movimiento. Si crees que no puedes, no podrás. Abre tus ojos. Si quieres puedes, es cuestión de insistir por tu parte, y de apoyarte en otras personas. Busca aliados y aliadas de verdad, no dañes la relación con hombres ni mujeres que te pueden apoyar. Muchas más personas de lo que parece, lo estamos deseando. Busca relaciones de empoderamiento mutuo, no te conformes con menos.

Ensalzamiento del odio: lo que hacen personas con poder y heridas no sanadas, y es justo lo contrario de lo que debemos hacer. La gente profundamente herida no debe estar en ámbitos de poder, porque no busca la justicia, busca la venganza, es humano. No hay un lado oscuro de la historia, todos tenemos historias personales que nos han marcado y llevado a un punto más o menos desviado del camino de la virtud. Las personas maltratadoras de ambos sexos deben ser ayudadas a resolver sus traumas y sanar para dejar de dañar, al resto y a sí mismas, víctimas de su propia autodestrucción. La cárcel actual en este sentido no parece funcionar como sistema de reeducación ni reinserción. Todo el mundo está en lo mismo, somos a la vez víctimas y agresores-as en un momento dado, ángeles y demonios. Debemos trabajar desde esa premisa o todo lo que construimos mentalmente está basado en una peligrosa falsedad que perpetúa el conflicto.

Empoderamiento psico-corporal: el proceso cognitivo no es suficiente, muchos discursos mentales no son sostenidos en la vida, porque la emoción te hunde y no eres capaz de sostenerlo físicamente. El cuerpo debe ser trabajado, con artes marciales, danza, gimnasia y todo aquello que veas que te hace bien, que te empodera. ¡A por ello! Yes, you can!

Aprecio y empoderamiento mutuo: Hombres y mujeres deben seguir empoderándose, como colectivos y como aliados. Un hombre verdaderamente poderoso, no comete actos denigrantes a una mujer y viceversa, porque no lo necesita. Muchos hombres necesitan construir una autoestima sana, no relacionada con los logros, y una mayor sensibilidad, para mejorar su autocuidado y el de su entorno. Esto, no se hace solo. Las instituciones públicas deben potenciar los círculos de masculinidad, donde hombres con voluntad de transformación se empoderen y sensibilicen, convirtiéndose también en motores de cambio. (y para ello lo primero es despertar a la gente sobre esta necesidad). Yo lo he hecho durante años y agradeceré siempre lo logrado allí, tanto como participante como facilitador. Si no conoces el tema, te propongo un libro de Alfonso Colodrón en el que tuve una pequeña colaboración desde mi propia experiencia.

https://www.edesclee.com/tematicas/crecimiento-personal/guia-para-hombres-en-marcha-de-la-linea-al-circulo-detail

En este sentido, todos los círculos de mujeres conscientes, son exactamente igual de virtuosos y bienvenidos. De hecho, el nivel consciencia alcanzado en ambos, hace que cuando se da el encuentro entre ambos grupos, surja una semilla capaz de irradiar el mundo entero de amor verdadero. Un espectáculo digno de presenciar, te lo aseguro.

Si quieres a tu pareja apóyala en lo que desee empoderarse, en su camino, no la moldees a tu deseo, ni hombre ni mujer. Si no te gusta, cambia de pareja. Evitarás frustración en ti y en tu pareja. Como persona que ha conocido mucho mundo, en España y fuera, te puedo asegurar que hay de todo, es cuestión de salir de tu zona de comodidad y entrar con generosidad en la relación.

Sé tú mismo-a. Si dejamos que los dogmas nos digan cómo debemos ser, nos alejaremos de cómo necesitamos ser. Hoy tanto el machismo, como el hembrismo nos acosan diciendo cómo tenemos que ser. Al hombre no se le permite ser como le dé la gana (productor o sensitivo, masculino o femenino, heterosexual-homosexual, mental o emocional). Igualmente se juzga a la mujer por sus opciones actuales fruto de la libertad de elección. Por ejemplo, no es ni peor ni mejor, sino legítimo decidir ser directiva/o o ama/o de casa. ¡Por favor, libertad, déjenos ser lo que queramos ser!